Para los hispanos en los Estados Unidos esto significa que vamos a oír a los candidatos presidenciales repetir en un español horrible las frases aprendidas atropelladamente, a presenciar sus “monerías” enfocadas a congraciarse con los posibles electores. Comerán tacos en Texas, carne de puerco en Miami, y cualquiera que otro platillo autóctono del gueto que visiten.
No faltarán las promesas quiméricas y los perjurios sobre un futuro de bonanzas; los traspiés al compás de una tonada, ni las letanías de alabanzas al heroísmo de líderes pasados.
Desgraciadamente, cuando pase la comparsa electoral, una madre sin seguro médico llevará en brazos a su hijo enfermo a la sala de un hospital con la esperanza de que sea atendido. Un obrero recibirá un papel colorido diciéndole que su empleo terminó porque la fábrica se va para otra parte. Una joven tendrá que irse a despachar hamburguesas porque no puede pagarse sus estudios. La vida pintoresca del gueto continuará, bulliciosa como siempre, hasta que vengan las próximas elecciones y los candidatos presidenciales reaparezcan con sus frases en español aprendidas atropelladamente.
25 de marzo de 2008
Se acercan las elecciones...
Publicado por Eduardo Valenzuela a las 11:15 PM
Etiquetas: candidatos, elecciones, español
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1 comentarios:
No sólo pintas muy bien la realidad de lo que hay detrás de tanta faramalla ellectoral sino que apuntas, sin decirlo, a un asunto fundamentalmente equivocado en la política nacional: el seguir insistiendo en los grupos minoritarios como grupos que votarían en conjunto según muy estrechos intereses. Por varios años este país ha fomentado las diferencias étnicas (que en estas elecciones adquieren especial peligrosidad)en detrimento del poder que tiene una mayoría de gente que, viniendo de cualquier grupo étnico, incluídos los blancos más puros que puedan darse, tienen en común ser de la clase baja, asalariada de la que salen los soldados, los pobremente educados y peor alimentados, los presos que llenan nuestras cárceles, los feligreses de un sinfín de iglesias irresponsables que defienden un sistema político injusto y condenado al fracaso, como se lo está viendo en estos momentos. Por mí que se acabara este asunto de las minorías étnicas y se pusiera en primer plano la diferencia fundamental entre los pobres y los excesivamente ricos.
stgo
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